Treinta estudiantes, treinta clases particulares.
Su docente diseña la clase y comparte un código. Cada estudiante entra cuando puede y la vive hablando con un tutor que responde solo a él: le aclara lo que no entendió, le amplía lo que le interesó y lo prepara para sustentarlo en clase.
El ciclo del agua
30 estudiantes la recibieron. Ninguna de las 30 conversaciones fue igual.
Tres pasos, y el docente sigue al mando de todos.
Aulas Vivas no reemplaza la planeación del docente: la ejecuta treinta veces, una por estudiante, sin que él tenga que estar en treinta lugares.
-
El docente diseña la clase
Conversa con el asistente y arma el tema, las secciones, la duración, las preguntas de evaluación y el tipo de retroalimentación. Puede partir de su plan de aula de siempre. Nada se publica sin que él lo apruebe.
-
La clase recibe un código
Al guardarla, la clase queda con un código corto —por ejemplo CICLO-7K2— que el docente comparte con su grupo por el canal que ya usa: el tablero, el grupo de mensajería o la plataforma del colegio.
-
Cada estudiante la vive con su tutor
Entra con el código desde donde esté, y habla. Pregunta lo que no entendió, pide otro ejemplo, recibe lecturas sugeridas. Al terminar queda listo para sustentar el tema ante su profesor.
Lo mismo, visto desde tres sillas distintas.
- Ve lo que antes no se veía. Qué temas quedaron flojos, en qué grupos y con qué frecuencia. Ya no depende de esperar al informe del período.
- Refuerzo sin contratar más personal. El acompañamiento individual deja de estar limitado por el número de docentes disponibles.
- Sus documentos institucionales en un solo lugar. PEI, PRAE, currículo y planes de estudio, con historial de versiones y responsables.
- Los comités funcionan sin desescolarizar. Sesiones virtuales, agenda administrada y actas redactadas por el asistente: los estudiantes del comité ya no pierden clase por asistir a una reunión.
- Cumplimiento desde el primer día. Tratamiento de datos conforme a la Ley 1581 de 2012, con consentimiento de acudientes y registro de accesos.
- Diseña una vez, se dicta treinta veces. Su clase se ejecuta completa con cada estudiante, no en versión recortada.
- Deja de repetir la misma explicación. Las dudas que se resolvían una por una en el descanso las atiende el tutor, con el enfoque que usted definió.
- Llega a clase sabiendo dónde está el grupo. Recibe indicadores del grupo —qué temas costaron más, quién completó, quién quedó listo para sustentar— sin leer ninguna conversación individual.
- Sus clases se reutilizan. Lo que arma este año le sirve el siguiente, ajustando lo que haga falta.
- Puedes preguntar sin pena. Tu conversación es tuya: ni tu profesor ni el rector la leen. Preguntas lo que en el salón no te atreverías.
- Vas a tu ritmo. Si algo no te quedó claro, lo repites. Si te interesó, pides que te amplíen.
- Entras cuando puedas. Desde el celular, en la casa o en la biblioteca del colegio.
- Llegas preparado. Cuando el profesor te pregunte en clase, ya trabajaste el tema en voz alta.
Son sus estudiantes. Los tratamos como tales.
Trabajar con menores de edad exige más que buenas intenciones. Estas son las reglas con las que opera la plataforma, no promesas generales.
Consentimiento del acudiente, primero
Ningún estudiante menor de edad usa la plataforma sin autorización previa de su padre, madre o acudiente, registrada y revocable en cualquier momento.
Datos cifrados, en tránsito y guardados
Toda la información viaja cifrada y se almacena cifrada. El acceso está restringido por institución: ningún colegio ve los datos de otro.
Conversaciones privadas, con protección activa
Nadie lee las conversaciones de forma rutinaria: ni el docente, ni el rector, ni nosotros. El docente recibe indicadores, no transcripciones. Y si una conversación muestra señales de riesgo para el menor, el sistema alerta a la institución según su protocolo.
Conforme a la Ley 1581 de 2012
Tratamiento de datos personales ajustado a la ley colombiana, con finalidad declarada, plazos de conservación definidos y derecho de supresión.
Lo que nos preguntan los rectores.
¿Esto reemplaza al docente?
No, y el diseño de la plataforma lo impide a propósito. Ninguna clase existe si un docente no la diseñó: él define el tema, el alcance, las preguntas y el enfoque. El asistente no genera contenido por su cuenta ni decide qué enseñar.
Lo que hace es ejecutar esa clase tantas veces como estudiantes haya. Es el acompañamiento individual que un docente con 35 alumnos no alcanza a dar, no un sustituto de su criterio.
¿Qué pasa con los datos de mi hijo?
Se recoge lo mínimo necesario para que la clase funcione: nombre, grado, institución y el contenido de las conversaciones académicas. No se pide dirección, documento de identidad ni datos de la familia.
Esa información pertenece a la institución educativa, no a nosotros. No se vende, no se comparte con terceros con fines comerciales y no se usa para publicidad. El acudiente puede solicitar su eliminación en cualquier momento.
¿Funciona sin buen internet?
La conversación por voz necesita conexión activa, aunque está optimizada para funcionar con poco ancho de banda. Si la señal se cae, la clase guarda el punto donde iba y el estudiante retoma desde ahí.
Para instituciones con conectividad limitada existe la opción de trabajar por turnos en la sala de sistemas del colegio, con la misma clase y el mismo código.
¿Cuánto cuesta?
El cobro es por estudiante activo al año, con descuento por volumen y condiciones diferenciadas para instituciones oficiales. No hay costo de instalación ni permanencia mínima obligatoria.
Definir y publicar los rangos de precio, o decidir explícitamente que el precio se entrega solo en la conversación comercial. Hoy la página no da ninguna cifra.
¿Sirve para colegios públicos?
Sí. La plataforma funciona en cualquier navegador, incluido el del celular, y no exige computadores nuevos ni instalar software.
Para instituciones oficiales manejamos condiciones distintas y acompañamos el proceso de contratación con secretarías de educación. Escríbanos y le contamos cómo se ha hecho en casos similares.
¿Qué pasa si el estudiante le pide al tutor que le haga la tarea?
El asistente está configurado para no entregar respuestas hechas. Guía, pregunta de vuelta y pide que el estudiante explique su razonamiento, porque el objetivo de la clase es que quede en capacidad de sustentarla.
Y el filtro final sigue siendo el de siempre: la sustentación ocurre ante el docente, en persona. Quien intentó atajar el tema se nota ahí, como se ha notado toda la vida.
¿Cuánto tiempo toma poner esto a andar en el colegio?
El proceso estándar es de cuatro etapas: acuerdo institucional, carga de docentes y grupos, formación al equipo docente y plan piloto con un grado. Puede ver el detalle en la página para instituciones.
Confirmar la duración real de cada etapa con base en las primeras implementaciones. No publicar tiempos hasta tenerlos medidos.
¿El profesor puede leer la conversación de mi hijo?
No. La conversación de cada estudiante con su tutor es personal: ni el docente, ni el rector, ni nosotros la leemos de forma rutinaria. Es lo que permite que el estudiante pregunte sin pena lo que en el salón no se atrevería.
Lo que el docente recibe son indicadores: qué temas concentraron más dudas en el grupo, quién completó la clase y quién quedó listo para sustentar. Y la plataforma cuenta con un sistema de protección que alerta a la institución si una conversación muestra señales de riesgo para el menor. Como acudiente, usted conserva además los derechos que le da la ley sobre los datos de su hijo.
¿El asistente puede equivocarse?
Sí, y no lo escondemos. Por eso la clase parte del material que el docente definió y no de contenido que el asistente improvise por su cuenta.
Cuando un estudiante pregunta algo por fuera del alcance de la clase, el asistente lo dice y lo remite a su profesor en vez de improvisar.
¿Los estudiantes hablan de verdad o escriben?
Hablan. La conversación es por voz en los dos sentidos, que es lo que permite practicar la sustentación oral. La transcripción queda visible en pantalla para quien prefiera leer o tenga dificultades auditivas.
Le mostramos una clase completa en veinte minutos.
Déjenos sus datos y coordinamos una sesión con usted y las personas que considere. No es una presentación comercial: es armar una clase real de su institución y verla funcionar.